Ya más decantado el cuerpo del proyecto de Modernización Laboral, ingresado por el Gobierno a comienzos de mes al Senado, fue bien valorado por el principal gremio empresarial de la Región, la Cámara de la Producción y del Comercio de Biobío (CPC Biobío).

Su gerente general, Ronald Ruf, precisó que «en lo que respecta a flexibilidad laboral nos ofrece un avance como país, pues permite que, por una parte las empresas optimicen su productividad y por otra, los trabajadores puedan redistribuir su tiempo de una forma distinta a la actual, privilegiando el esparcimiento y la vida familiar».

La idea que se pueda pactar, alternativamente, a la jornada ordinaria de 45 horas semanales, una de 180 horas mensuales que podrá ser distribuida en forma diferente cada semana. Asimismo, propone una jornada semanal distribuida en no menos de cuatro días ni más de seis. Así, por ejemplo, los trabajadores podrían prestar servicios de lunes a jueves, y descansar viernes, sábado y domingo. Propone además, establecer pactos de jornadas semestrales o anuales, los que deberán acordarse con los sindicatos, o en caso de no existir estos al interior de la empresa, por la mayoría absoluta de los trabajadores a quienes les será aplicable. Dichos pactos tendrían por finalidad adecuarse a las necesidades particulares de trabajadores y empleadores, como, por ejemplo, el caso de los adultos mayores que deseen trabajar más durante los meses de verano y menos en los meses de invierno.

La reforma laboral generaría cerca de 247 mil empleos y también obligará a boletear a más de 85 mil trabajadores de plataformas digitales, entre ellas Cabify, Uber y Cornershop.

Según informó El Mercurio, de estos casi 250 mil empleos, «79 mil serían ocupados por actuales desempleados y 159 mil por personas inactivas, es decir, fuera de la fuerza laboral».

Para Ronald Ruf, este nuevo texto legal sin duda que genera y generará un gran debate, «porque implica un cambio cultural en la forma que actualmente comprendemos las relaciones laborales. Jornadas adaptables, cambio de horas extraordinarias por días extra de vacaciones y jornada reducida en periodos de vacaciones familiares, distintas al feriado legal; nos obligan a que la mirada debe centrarse en tanto empresa como trabajador reconozcan la necesidad del otro, pensando en una relación que los beneficie a ambos».

En este sentido, el dirigente gremial agrega que propuestas como alcanzar acuerdos mensuales respecto a la extensión de la jornada, permitirán corregir eventuales asimetrías en las negociaciones. «Como gremio empresarial consideramos que es el momento de generar mecanismos que faciliten las instancias de acuerdo para beneficio mutuo».

 

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