El reciente “Hito 1 de la Marca Región del Biobío”, impulsado por la Corporación Desarrolla Biobío, es mucho más que el inicio de una campaña. Es el reflejo de la madurez y consolidación de una región que ha decidido tomar las riendas de su propia narrativa. En un entorno global, donde los territorios compiten por talento, turismo e inversión, nuestra región no puede permitirse el silencio.
La construcción de la Marca Biobío es una herramienta estratégica que se alinea con nuestra agenda de desarrollo público-privada. Nuestro territorio es una locomotora donde convive el pulso industrial manufacturero, la innovación forestal, la calidad de nuestros productos pesqueros, la excelencia agrícola y la fuerza de los puertos logísticos. Esta marca debe ser el sello que distinta a cada una de ellas en el mercado global.
Pero más allá de sus ventajas competitivas, lo que distingue a la Región del Biobío es su gente. Personas que emprenden, que crean, que cuidan. Comunidades que se levantan una y otra vez, que dialogan y construyen acuerdos. Esa es la energía que queremos proyectar: una fuerza humana que transforma desafíos en oportunidades de crecimiento y desarrollo.
La Marca Biobío también es una excelente oportunidad para posicionar nuestro potencial turístico, desde los paisajes cordilleranos hasta el encanto de la costa. Y es, sobre todo, una estrategia para retener el talento que formamos: jóvenes profesionales que merecen una región con identidad, oportunidades y proyección, que quieran retribuir lo recibido y mejorar sus competencias para generar un entorno de mayor bienestar.
El desafío de unir todas las virtudes de nuestro territorio es inmenso y en la medida que todos podamos ser partícipes y contribuir en la construcción de esta imagen, no hay duda que el resultado será beneficioso y positivo para todos. La Región del Biobío está lista para mostrarse con voz propia, para convertirse en una marca reconocida, valorada y querida.
Ronald Ruf Wilkomirsky
Gerente General
Cámara de la Producción y del Comercio, CPC Biobío.


