- A través de un modelo de colaboración utilizado previamente en situaciones de emergencia, el Gobierno Central y Regional financiarán el valor neto de activos, mientras que el sector privado cubrirá el IVA y copagos asociados, permitiendo que más de 400 emprendedores afectados por los incendios forestales retomen sus actividades sin incurrir en costos adicionales.
Tras los incendios que afectaron a diversas comunas de la Región del Biobío, el Gobierno Regional, junto al Ministerio de Hacienda y organizaciones empresariales y gremiales de la zona, pusieron en marcha un mecanismo de reactivación productiva orientado a apoyar a emprendedores que perdieron infraestructura y herramientas de trabajo. El objetivo es facilitar el acceso a instrumentos públicos de fomento, eliminando las barreras que usualmente dificultan su uso, como el pago de impuestos o aportes propios.
En el marco de la normativa vigente, la mayoría de estos instrumentos requieren que el beneficiario financie el IVA o realice un copago. Al respecto, el Gobernador Regional Sergio Giacaman explicó que desde el 19 de enero se conformó una mesa técnica para avanzar en medidas de fomento productivo. “La reconstrucción no es solo vivienda, sino también recuperar todo el aparato productivo de las comunas afectadas. En ese contexto surge este fondo que busca cubrir lo que debería aportar cada uno de los emprendedores que fueron afectados», señaló la autoridad regional.
Participación del sector privado
Nelson Donoso, presidente de IRADE, indicó que el trabajo conjunto reúne a distintas empresas y gremios que comenzaron a coordinarse desde el inicio de la emergencia. Señaló que este esfuerzo se desarrolla en estrecha colaboración con Sercotec, Corfo, Desafío Levantemos Chile, Ecosistema Biobío, entre otras organizaciones que consolidaron el catastro de los más de 400 emprendedores damnificados y que permiten focalizar con precisión los apoyos.
Este catastro corresponde a emprendedores que ya declararon pérdidas productivas a raíz de los incendios, por lo que el apoyo no es concursable, sino que se focaliza directamente en quienes han sido previamente identificados como afectados, permitiendo una respuesta más rápida y efectiva.
“Las empresas del Biobío ya están movilizando recursos, capacidades y equipos para acelerar la reactivación productiva. Esta emergencia confirmó que el sector privado no solo dona, sino que se organiza, se articula y actúa como un socio estratégico del gobierno para levantar a los emprendedores y evitar la pérdida de capacidad económica en la región”, señaló Nelson Donoso.
Por su parte, Álvaro Ananías, presidente de CPC Biobío, destacó la unidad gremial y la capacidad de articulación en momentos de crisis, canalizando recursos y aportes de manera ordenada y eficiente. “La coordinación gremial permite que el esfuerzo privado se integre al institucional y llegue efectivamente a quienes más lo necesitan. Convocamos a nuestras empresas socias a coordinar sus aportes, reforzando la acción empresarial organizada. Cuando la región enfrenta una emergencia, la colaboración es nuestra mayor fortaleza, y seguiremos articulando, apoyando y acompañando con responsabilidad y compromiso por el Biobío”.
El modelo establece que el Estado financia el valor neto de los bienes y maquinarias, mientras que el sector privado aporta recursos para cubrir los impuestos mediante el marco del Fondo Nacional de Reconstrucción. Este esquema, que ya fue utilizado en la región tras el terremoto de 2010, permite reponer activos productivos y genera incentivos tributarios para las empresas participantes. Karina Soto, subgerente de Asuntos Corporativos de Nutrisco, una de las primeras compañías en sumarse, señaló que el trabajo se orientará a reforzar el ecosistema emprendedor local, tanto para negocios formalizados como aquellos en proceso de formalización.
En la misma línea, Aclara, también entre las primeras empresas en integrarse al mecanismo, destacó la importancia del esfuerzo conjunto para acelerar la recuperación económica.
“Sabemos que detrás de cada emprendimiento afectado hay familias, esfuerzo y años de trabajo. Como Aclara, queremos apoyar a que los emprendedores de Penco y Concepción puedan ponerse de pie lo antes posible, recuperando sus actividades y fomentando el empleo local”, señaló Fernando Illanes, gerente de Asuntos Corporativos y Valor Social de Aclara Resources Chile.
Esta iniciativa se complementa con los recursos que el Gobierno Regional del Biobío ha destinado para la reactivación productiva a través de Corfo, por un total de $3.200 millones. De esta forma, el fondo público-privado no actúa de manera aislada, sino que se integra a una batería de instrumentos ya desplegados en la región, ampliando su alcance y permitiendo una respuesta más rápida, coordinada y efectiva para los emprendedores afectados.
Actualmente, autoridades y gremios han extendido la invitación a empresas de la región para integrarse a este fondo colaborativo, con el fin de fortalecer la recuperación económica y acelerar la reactivación del empleo en las comunas afectadas de la región.


