- El sondeo regional revela el mayor optimismo empresarial en 15 años, con proyectos de inversión que apuntan a innovación, competitividad y generación de nuevos puestos de trabajo.
- A más de un año de la implementación de la Ley de 40 horas, los empresarios advierten que la productividad sigue siendo el gran desafío y piden ajustes normativos para armonizar bienestar y competitividad.
Tras el análisis de variables clave como inversión, ventas y empleo, los resultados del último Índice de Percepción Empresarial Regional (IPER Biobío) —comprendido entre diciembre de 2025 y enero de 2026— reflejan un comportamiento del indicador que se posiciona en niveles máximos históricos desde que se inició la medición con 63 puntos.
La edición N°29 del estudio elaborado por la Cámara de la Producción y del Comercio, CPC Biobío, junto a la Consultora EY y la Universidad Andrés Bello Concepción, recoge la visión estratégica del empresariado regional, con la participación de 102 ejecutivos de distintos rubros y tamaños de empresa, destacando la presencia de grandes compañías (70,6%), seguidas por medianas (14,7%), pequeñas (10,8%) y microempresas (3,9%).
Para Ricardo Fuentes, director de Ingeniería Comercial UNAB, “esta nueva edición del IPER marca el resultado más optimista desde que iniciamos el estudio en 2011. Es un reflejo de un cambio significativo en el ánimo empresarial, que ahora mira el futuro con mayor convicción, en base a señales concretas”.
“El IPER no solo sube en su medición, sube en su significado, nos habla de las expectativas están cambiando. El desafío ahora es que este optimismo se traduzca en inversión efectiva, empleo de calidad y mayor competitividad para la región, “analizó el académico.
Inversión al alza
La última medición del IPER refleja un marcado optimismo en materia de inversión para el año 2026 en la región. De acuerdo con los resultados, 57% de los empresarios y ejecutivos encuestados proyecta un aumento de la inversión regional, mientras que un 40% anticipa una disminución y solo un 3% espera que se mantenga estable. A nivel de empresas e instituciones, la tendencia es igualmente positiva: 50% prevé incrementar sus inversiones, frente a un 35% que estima una reducción y un 13% que no realizará nuevas iniciativas.
En cuanto a la magnitud de las inversiones, el estudio muestra que la mayoría se concentrará en proyectos de hasta US$5 millones (61%), aunque destaca que un 8% de los encuestados planea iniciativas superiores a US$50 millones, reflejando confianza en el potencial de la región.
Respecto de los objetivos de inversión, los empresarios señalan como principales prioridades el aumentar la capacidad de producción (33%), mejorar, desarrollar o introducir nuevos productos y servicios (19%) y automatizar y digitalizar procesos (17%). Álvaro Ananías, presidente de CPC Biobío, aseguró que estos objetivos de inversión demuestran que el empresariado está apostando por innovación y competitividad, claves para el futuro del Biobío.»

El líder de la multigremial analizó los resultados, los que a su juicio confirman que, “pese a un contexto económico desafiante, el sector empresarial de la zona mantiene una visión de futuro marcada por la confianza y el compromiso con el crecimiento sostenible de la región. El IPER confirma que la inversión es el motor que puede sostener el crecimiento regional y es por eso que desde el gremio seguiremos impulsando condiciones de certeza y colaboración público-privada para que estas proyecciones se concreten.»
Empleo
En materia laboral, un 89% de los empresarios cree que el empleo regional aumentará o se mantendrá en 2026, y un 62% afirma que sus propias inversiones generarán nuevos puestos de trabajo. Este dato es fundamental para una región con brechas persistentes de empleabilidad.
En cuanto a las remuneraciones, el 68% proyecta aumentos en línea con la inflación y un 18% lo hará por sobre ella. Para el académico, Ricardo Fuentes, “no hay registros de empresas que vayan a reducir sueldos, lo que confirma que el mercado laboral está comenzando a responder al mejor escenario proyectado”.
Consultados por las prioridades de las entidades de fomento para impulsar el desarrollo productivo del Biobío, los empresarios ponen el foco en la manufactura avanzada e industria 4.0 (52%), seguida por la mayor internacionalización de la región (50%). Para Fuentes, “esto demuestra una visión estratégica alineada con productividad, innovación y apertura al mundo”.
Ámbito laboral
El informe pone especial énfasis en el impacto de la agenda legislativa sobre la productividad regional. Tras cumplirse más de un año de la vigencia de la Ley de 40 horas, los ejecutivos evaluaron si sus organizaciones han logrado compensar el menor tiempo de trabajo con una mayor eficiencia productiva.

Mauricio Pérez Wilson, socio adjunto de Impuestos de EY Concepción destacó que “el IPER revela que un sector empresarial reconoce beneficios potenciales en bienestar laboral, pero mantiene dudas significativas respecto a la productividad y al cumplimiento de las metas operativas bajo la reducción de jornada. La transición hacia las 42 horas —y, posteriormente, las 40 horas— seguirá exigiendo transformaciones más profundas en gestión, tecnología y estilos de trabajo para alcanzar una compensación plena del tiempo reducido.”
Por su parte, Juan Andrés Perry, socio de Consultoría en Personas de EY complementó al respecto que «el próximo cambio se sitúa en un escenario de mayor claridad normativa en cuanto a cómo llevar a cabo los cambios regulatorios y contractuales, a cómo operar en caso de falta de acuerdo, en cómo distribuir la rebaja de jornada y en su impacto en otras materias tales como interrupción diaria y colación, pero a su vez en un escenario económico de incertidumbre, desafío y necesidades. Todo ello supone el esfuerzo de seguir avanzando en la adopción de estos ajustes normativos procurando lograr la concreción de un modelo de relaciones laborales y de organización de modelo de servicios que armonice productividad, bienestar y desarrollo».
En relación con las expectativas de crecimiento, el IPER muestra un repunte en la confianza empresarial: en diciembre de 2025, 79% de los empresarios cree que Chile puede alcanzar un 4% de crecimiento en el mediano plazo, frente a un 68% en junio. Esta alza refleja mejores perspectivas de inversión y un entorno más favorable para el desarrollo productivo.
En contraste, la evaluación de la situación actual del Biobío es crítica: 54% la califica como “mala” y 35% como “ni buena ni mala”. Sin embargo, las proyecciones son alentadoras: 78% espera que la economía regional mejore en los próximos cuatro años, lo que evidencia confianza en que las inversiones y políticas adecuadas permitirán revertir el escenario y encaminar al Biobío hacia un ciclo de crecimiento sostenido.


