Ya algo más decantadas las medidas económicas anunciadas por el gobierno, como un piso del salario mínimo de $350 mil, un aumento de 20% en las Pensión Básica Solidaria, un alza de impuesto de 35% a 40% a los salarios por sobre los $8 millones entre otras, representantes de gremios empresariales y entidades privadas de desarrollo regional enfatizaron en las tareas más urgentes de mediano a largo plazo e instaron a escuchar con mucho mayor atención a la sociedad civil y a sus colaboradores más cercanos.

Para Ronald Ruf, gerente de la Cámara de la Producción y del Comercio de Biobío lo primero a abordar es lo del corto plazo para avanzar en resolver la emergencia, pero hay que estar pensando ya en el mediano a largo plazo. “A todos nos hubiera gustado escuchar más cosas, pero hay que pensar que a este gobierno que es al que le tocó y si en conjunto con algunos partidos de la Oposición fueron capaces de enfrentar el problema y de allí salen esas propuestas que para que lleguen a concretarse dependerán de las buenas voluntades de quienes participaron en esas reuniones”.

SALIR DE LAS TRINCHERAS

Ahora viene la parte difícil “que es el tratamiento de estos proyectos en el hemiciclo político y en la medida que nuestros políticos sean capaces de salir de su trinchera personal para solucionar un problema del país, vamos a poder surgir mucho más allá de lo que los ciudadanos, el empresariado o los gremios podamos decir o no decir”, añadió Ruf.

No obstante, afirmó que las políticas públicas también se construyen con el mundo privado. En lo regional, el gremio está en una profunda reflexión en términos de cómo ayudar a las empresas asociadas y a sus ejecutivos a que puedan generar los espacios para conversar. “Las políticas públicas se arreglan desde lo macro, pero hay que entender qué es lo que a las personas les duele. Los gremios regionales tenemos que preocuparnos de generar estos espacios de conversación interna en las empresas, tengan o no tengan sindicatos y en aquellas que los tengan igual salir de las trincheras desde ambos lados. Hoy tenemos un problema social no un problema empresarial y en él que estamos todos involucrados”.

HUMILDAD Y COMPROMISO

En esa línea, la presidenta de Irade, Patricia Palacios Mackay, precisó que “en los últimos días la ciudadanía ha expresado masivamente y con claridad un descontento social acumulado por muchos años. La crisis social que las movilizaciones ha dejado en evidencia, exige de nosotros, los empresarios, un acto de humildad y un compromiso de solidaridad, para ayudar en el proceso de transformar el llamado de atención de la ciudadanía en un punto importante de inflexión.

Agregó que los anuncios presidenciales del día martes son sin duda un punto de partida, “pero la magnitud y profundidad de la herida social manifestada requieren de una reflexión profunda de todos aquellos quienes tenemos hoy responsabilidades de liderazgo. Así como esperamos generosidad de todo el mundo político para concretar a la brevedad medidas anunciadas por el gobierno, nos comprometemos como empresarios a actuar con profundo respeto hacia la sociedad civil, escuchándola con atención”, señaló la ejecutiva.

“Desde el sector privado hacemos un llamado amplio a todas las empresas de la región a generar una conversación franca entre líderes, trabajadores y organizaciones sociales, para primero lograr conectar de mejor forma con sus necesidades y segundo evaluar cómo ayudamos en la definición e implementación de un compromiso de mediano y largo plazo que mejore realmente la calidad de vida de nuestra gente”.

Para Alfredo Meneses, presidente de Asexma Biobío, las medidas anunciadas por el Presidente busca ser efectistas, ya que no lograran aminorar el movimiento social que hoy vivimos. “El gobierno debe convocar a todos los actores, no solo a la clase política con lo cuestionada que está. Se debe pensar en construir un nuevo modelo y decirlo sin miedo, ya que muchas de las veces esto se señala en voz baja y el resultado de esos silencios lo estamos viviendo hoy”.

Agregó que el centralismo también contribuye de forma importante a aumentar la desigualdad en el desarrollo. “No es posible seguir discutiendo o escuchando solo a organizaciones y dirigentes de Santiago, hoy es tiempo de poner en valor, pero con acción el que Chile también apunte a un modelo de desarrollo descentralizado y me llama poderosamente la atención el sepulcral silencio de quienes hemos elegido para representarnos en el Parlamento, desde nuestra región”.

Por su parte, José Miguel Stegmeier , presidente de la Sociedad Agrícola del Biobío (Socabio), aseguró que lo más importante es apoyar estas propuestas “sin hacer mayores cuestionamientos y apelar a que el mundo político levante un poco la mirada y no siga sólo fijándose en el metro cuadrado en que cada uno se encuentra parado. Efectivamente, pueden ser propuestas que se sobrepasan a la ortodoxia netamente económica, pero creo que al fin se está entendiendo que la economía no es el fin último, es solo un medio o herramienta muy importante y que debe ser racionalmente usada, pero al servicio del ser humano. Lo que más nos alegra es que hoy las cosas poco a poco vuelven a la normalidad.