Jabones Popeye, busca seguir posicionándose en el mercado dominado por multinacionales. Tras cumplir 70 años, la empresa familiar, liderada por su gerente general Pablo Maritano, contaron que no ha sido fácil sobrevivir en un panorama adverso para las compañías del país «Nuestra clave está en innovar. Como somos chicos, es la única forma de poder destacar ante nuestra competencia».

Actualmente, la firma está en la última etapa de un plan de inversión de $1.000 millones, que inicio hace dos años y que implicó la relacionero de la infraestructura de la planta de producción en Talcahuano, mejorando su operación.

Para los próximos cinco años, la meta de Jabones Popeye es duplicar su participación de mercado de un 4% a un 8% en el negocio de detergentes. Una de las últimas novedades de la empresa es la entrada al rubro agrícola con un jabón potásico orgánico para el lavado de hojas en arboles frutales y hortalizas, que remueve la suciedad, fortalecería las hojas y mejoraría la fotosíntesis. A su vez, la empresa sacó al mercado el primer detergente en botella de vidrio, en línea con el objetivo de la compañía de generar productos sustentables.  

Otro plan es desarrollar el canal de e-commerce para la venta de sus jabones y detergentes, el que esperan tener funcionando en los próximos meses. «Estamos viendo si operar a través de varios distribuidores de última milla o si hacerlo nosotros. Pero primero estamos trabajando en el envase sustentable que pueda resistir los viajes» señaló Maritano.

Para leer la nota publicada por Diario El Mercurio, el 8 de mayo de 2019