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Publicado el 30 marzo, 2020 / Noticias / Prensa / 169 lecturas

Ronald Ruf: “Nadie estaba preparado para un enemigo al que no podemos ver”

Cómo está viviendo el sector privado esta contingencia sanitaria, su mirada personal y gremial sobre la emergencia, y un claro llamado a la ciudadanía fueron algunos tópicos que abordó el gerente general de la CPC Bío BíoRonald Ruf, en conversación con Diario Concepción, en momentos de incertidumbre, donde los esfuerzos están puestos en mantener al país en movimiento, pese a las restricciones.

– ¿Cómo ha reaccionado el sector productivo regional ante el avance del COVID-19?

– Estamos realizando teleconferencias diarias entre los asociados a la CPC y con comunicación con las autoridades de la Región, intendentes y seremis, debido a diversas contingencias, entre ellas, el reciente cordón sanitario en San Pedro de la Paz, lo que tiene un enorme impacto logístico. Se ve mucha participación y ganas de solucionar dificultades. Acá no hay un manual, pero veo en las autoridades una buena disposición para solucionar problemas que se dan a cada minuto.

– Ustedes certifican exportaciones, ¿qué está pasando con el comercio exterior?

– Sí, tenemos distintas realidades: está el tema de los mercados externos que impacta al sector exportador, ya que hay países que han cerrado sus fronteras en un tema que también va cambiando en el tiempo, sumando restricciones. Efectivamente, nosotros somos certificadores de exportaciones, de hecho es nuestra única unidad que funciona físicamente. Ha habido una baja, pero se sigue exportando basado en contratos cerrados con anterioridad. Esa cadena está funcionando. Ahora esto está en desarrollo y no sabemos cómo evolucionará. Da la impresión que China está hoy en mejores condiciones sanitarias, lo que contrasta con la proyección que se hace del avance del COVID-19 en Estados Unidos…

– ¿Y qué pasa con el mercado interno?

– En el mercado interno, se ha podido mantener la línea de productos básicos, con funcionamiento de supermercados, pero claramente el retail y el comercio minorista no lo están pasando nada de bien. Las empresas productivas deben ir sorteando complicaciones logísticas, sobre todo, lo relacionado con el movimiento de carga.

– ¿Cómo ha tomado en lo personal esta realidad que está viviendo la humanidad?

– Creo que al menos estamos todos de acuerdo en algo: nadie estaba preparado para una situación como esta, con un enemigo que no podemos ver y, por eso, da la impresión de que no existiera, salvo cuando escuchamos las estadísticas de fallecidos o nos toca de cerca con algún familiar. Esto lo digo en el plano personal y una mirada más social-empresarial, creo que tendremos grandes impactos después de esta saga. No sabemos cuándo durará, pero ya hay efectos en el empleo. El impacto será mundial y en nuestra economía. Hoy creo que nadie puede darse el lujo de prever, ni el economista más avezado, el real impacto, puesto que a esto le quedan hartas semanas más por delante.

– ¿Cuál es su visión sobre el manejo de las autoridades nacionales y regionales?

– Lo hemos conversado a nivel gremial y hay que ser pragmáticos y ordenados. Todos tenemos la mejor de las intenciones e ideas, pero al final del día la autoridad es quien tiene el mando y nosotros debemos ir detrás de esta lo más ordenado posible, de manera que el país se mueva en una única línea, de modo que las órdenes vengan de un único estamento, más allá si es en la velocidad o características que uno u otro quisieran. Claro que esto no libra de errores, pero yo veo que están dando lo mejor de sí. Ahora bien, ningún esfuerzo ni acción será útil, si la población no entiende, no acata, no obedece, por ejemplo, mantener la distancia en las distintas filas que se ven hoy por hoy. Debemos poner de nuestra parte para no convertirnos en focos infecciosos.

– ¿Cree es necesario una cuarentena total? – Yo creo que si llega el momento, sí, pero para ir hacia allá, debe ser un proceso, porque hay un sin número de situaciones que hay que resolver, para impedir que el país se pare.

Hoy, por ejemplo, muchas empresas han debido modificar turnos por el toque de queda, lo que implica una serie de cambios legales que hay que ir viendo con la Dirección del Trabajo.

Por eso, hago un llamado, como gremio, a las personas, tengan o no un rol preponderante, sean públicos o privados. Debemos ser condescendientes y entender que si nos quedamos en casa somos un foco menos de infección, evitando contagiarse o, peor aún, contagiar a otros.