Regiones afectadas concentran el 80% de cultivos de trigo y gremios activan apoyo y despliegue en terreno

De acuerdo a información recopilada por la SNA -basada en datos de Odepa-, Maule, Ñuble, Biobío y La Araucanía son las principales zonas de cultivo de granos.

Un intenso trabajo de coordinación con los empresarios locales y despliegue en terreno están realizando los gremios empresariales en las zonas que se han visto afectadas por los incendios, con la finalidad de aportar en la entrega de ayudas y en la elaboración de los catastros de daños.

De acuerdo a datos recopilados por la SNA -en base a cifras de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa)-, las regiones afectadas por los incendios (Maule, Ñuble, Biobío y La Araucanía), son las principales productoras de trigo y maíz, ya que entre ellas concentran el 81% y 70% de los cultivos nacionales, respectivamente.

En materia forestal, entre las cuatro regiones reúnen el 78% de los cultivos de este tipo.

Estas son las cifras totales de cultivo, por lo que aún se desconoce la magnitud de daño que estarían dejando los incendios,  ya que aún se están elaborando catastros.

Según explicó el titular de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Cristián Allendes,  por ahora no ven un impacto en las cosechas de cultivos como trigo, avena u otros, «ya que están muy adelantadas. Eso sí, estamos pidiéndoles a los agricultores de la zona, máxima precaución con los rastrojos que las cosechas dejan, ya que son muy inflamables y se deben tomar todas las acciones necesarias para minimizar los riesgos de incendios».

Acciones en terreno

Los gremios locales también han estado trabajando de forma activa. El presidente de la CPC Biobío, Álvaro Ananías, señala que los incendios han afectado de manera transversal y que de las empresas socias del gremio hay diferentes niveles de impacto.

Destaca a las plantas pesqueras en la localidad de Tomé como víctimas del fuego, pero precisa que no se han tenido que lamentar pérdidas relevantes desde el punto de vista productivo. “Ha sido bastante más duro en las pequeñas y medianas empresas, y las personas”, dice el empresario sobre el impacto que tiene esto en el empleo.

Actualmente, el gremio está realizando un catastro de sus empresas socias, además de mantenerse en contacto con el gobierno central y regional sobre las necesidades de estas. Adicionalmente, crearon un Comité de Emergencia CPC Biobío que está coordinando en conjunto a sus socios la canalización de las ayudas. “Uno de los focos principales que estamos viendo justamente son los productores y emprendedores pequeños que se encuentran hoy día con la cantidad no menor de sus productos que no tienen cómo comercializarlos, cómo moverlos, cómo sacarlos”, explica.

Ananías también comenta que un próximo desafío después de los incendios es la reconstrucción de la zona damnificada. “Estamos en un trabajo conjunto entre la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y el gobierno regional para ver cómo hacemos para acelerar ese proceso”.

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